FOTOS: Revelan los rasgos originales del ‘cordero místico’ del famoso retablo de los hermanos Van Eyck

Utilizando rayos X y luz infrarroja, los científicos pudieron mirar detrás de las capas de pintura y determinaron tres versiones de la obra.

Un equipo de investigadores belgas y estadounidenses sometieron a exámenes de rayos X la pintura ‘La adoración del cordero místico’ para averiguar cómo se veía la obra maestra del arte flamenco, pintada por los hermanos Hubert y Jan Van Eyck, cuando fue terminada en 1432.

El análisis mostró los cambios que sufrió la obra durante su historia hasta la restauración del 2019, que dio un toque más “humano” a la cabeza del cordero, figura central del retablo de la catedral de San Bavón de la ciudad belga de Gante, comunicó este viernes la Universidad de Amberes (Bélgica).

Los investigadores subrayaron que los especialistas en conservación encontraron en la década de 1950 pruebas de que los restauradores habían pintado previamente sobre partes del cuerpo y la cabeza del animal. Sin embargo, en aquel momento, la tecnología no fue capaz de identificar cuán significativas fueron dichas transformaciones.

Los cambios

Utilizando rayos X y luz infrarroja, ahora los científicos pudieron mirar detrás de las capas de pintura y determinaron tres versiones de la obra: la versión original pintada por los hermanos Van Eyck, la segunda con cuartos traseros más grandes y cuadrados y la tercera del siglo XVI.

La última intervención fue la más significativa, ya que provocó grandes cambios en la cabeza, reza un estudio publicado en la revista Science Advances. Inicialmente, el cordero tenía fosas nasales más pequeñas y en forma de ‘V’, que eran más altas que las de la versión del siglo XVI.

Además, la luz infrarroja reveló oscuras líneas preparatorias que definen el morro, lo que muestra que originalmente los labios eran más grandes y parecidos a los humanos. Mientras, las orejas fueron colocadas un poco por debajo de las del cordero del siglo XVI.

“En conjunto, estos rasgos faciales indican que, en comparación con la cara sobrepintada del restaurador del siglo XVI, el cordero de Eyck tenía una cabeza más pequeña con una expresión distintiva“, explicó Geert Van der Snickt, profesor del Departamento de Conservación y Restauración de la Universidad de Amberes.

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